“Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios” fueron las palabras elegidas por el Papa Francisco para dar término a la homilía que formó parte del primer encuentro eucarístico celebrado por el Sumo Pontífice en el país. La Misa por la Paz y la Justicia congregó a 400 mil fieles, en el Parque O’Higgins de Santiago, quienes, tras una larga espera, recibieron al Santo Padre con alegría y entusiasmo.

En la ceremonia, el Papa invitó a los asistentes a trabajar por una sociedad más pacífica y justa. “Si quieres paz, trabaja por la paz, trabaja por la justicia, aquella que exige que cada hombre sea tratado como hombre” y agregó “está bien no hacer nada, pero está muy mal no hacer el bien”.

Asimismo, el Sumo Pontífice alabó el “corazón chileno” y su capacidad de superar las adversidades y de levantarse e hizo un llamado a no dormirse en el consumismo tranquilizante, que lleva a las personas al aislamiento.

Por su parte, el Arzobispo de Santiago y ex Gran Canciller de la UCSC, Monseñor Ricardo Ezzati, agradeció la visita del Papa, evocó la presencia de Juan Pablo II en ese mismo recinto, hace casi 30 años, e hizo referencia a la brecha social que separa a los chilenos. “En cada celebración eucarística, semana a semana, buscamos hacernos más hermanos y con ello, partícipes de la paz, para hacer de Chile, la copia feliz del Edén” señaló la autoridad eclesiástica.